El Síndrome Visual Informático es un conjunto de alteraciones temporales  derivadas del acto de de enfocar los ojos en una pantalla de ordenador durante períodos prolongados e ininterrumpidos de tiempo. Algunos síntomas del SVI incluyen visión borrosa, fatiga ocular, ojos secos, irritados o enrojecidos; visión doble y dificultad para reorientar los ojos. Además de dolores de cabeza, de cuello y cansancio.  Estos síntomas pueden agravarse por una iluminación deficiente o inapropiada. También afectan los flujos de aire externos en movimiento más allá de los ojos, como recibir el aire directo de un ventilador.

Motivados por le hecho de que el 94% de las familias estadounidenses tiene computador con internet en su hogar. Y que los niños y jóvenes pasan en promedio siete horas diarias conectados a éste o a dispositivos móviles, se han realizado estudios para medir sus efectos reales en la visión. Se concluyó que sí fomenta y agudiza la aparición de Miopía.

Un estudio del National Eye Institute publicado por la revista Archives of Ophtalmology, indica que entre los estadounidenses, la miopía aumentó del 25% al 41% en los últimos 30 años. Significa un aumento del 66%. Las conclusiones de este estudio detallan que en los mayores de 12 años con nivel educacional más alto, la prevalencia de este vicio de refracción es de un 59,8 por ciento.

Los especialistas recomiendan poner límites al hábito de los niños de estar frente a una pantalla. Esta actividad obliga al menor a esforzar la visión mucho más que cualquier otra, lo que aumenta el riesgo de sufrir el Síndrome Visual Informático.

La American Optometric Association (AOA) sugiere a los padres tener en cuenta los siguientes puntos:

  • Los niños no son conscientes de la cantidad de tiempo que pasan frente a un computador. Esto puede generar problemas de enfoque y cansancio ocular.
  • Los niños son muy adaptables. Ellos asumen que lo que ven y como lo ven es lo normal, incluso si su visión no es buena. Por eso conviene limitar sus horarios y realizar exámenes oftalmológicos con regularidad.
  • Considerando que los niños tiene una contextura más pequeña que un adulto, hay que procurar colocar el computador de tal forma que el menor este en una postura cómoda frente a la pantalla. Lo ideal es que el borde superior esté alineado con la mirada. Que el centro de la pantalla esté en un ángulo de unos 15 grados.

Además la AOAentrega las siguientes recomendaciones:

  • Revisiones periódicas con el oftalmólogo.
  • Regla 20-20. Significa descansar 20 segundos cada 20 minutos, cuando se está frente a una pantalla.
  • Comprobar la ergonomía del lugar de trabajo. Además de considerar el tamaño de su cuerpo frente a la ubicación del computador, se sugiere que la distancia mínima entre los ojos de un niño y el monitor sea de entre 50 y 60 cms.
  • Evitar que usen el computador con la luz apagada.