Las Catataras u opacidad del cristalino representan la primera causa de ceguera reversible entre los adultos. Existen casos excepcionales de niños que nacen con Cataratas o personas, generalmente diabéticas, que las desarrollan a edades precoces. Pero claramente, se trata de una enfermedad predominante en la vejez. El 70% de los mayores de 75 años tiene Cataratas.

El cristalino es uno de los lentes que tiene el ojo para enfocar las imágenes. Las Cataratas se presentan cuando ese lente se torna opaco y las imágenes, por ende, son borrosas.

No existe una edad ideal para operarse. El momento apropiado depende de cuán limitado se sienta el paciente para desarrollar sus actividades cotidianas.

Al principio se sospecha de Cataratas por la pérdida gradual de la visión, especialmente a contraluz y en la penumbra.  Más adelante, la visión se torna borrosa. Al consultar por estos motivos, la confirmación diagnóstica la hace el oftalmólogo principalmente mediante un examen llamado biomicroscopía, donde se examina el cristalino explica el Dr. Jaime Zacharías, cirujano oftalmólogo de Clínica Pasteur.

Las Cataratas se presentan principalmente en mayores de 60 años y se agudiza cuando el paciente es diabético. Mantenerse sano, comer saludable y evitar el exceso de luz podrían retrasar en algo el proceso de avance de la enfermedad.

La técnica más utilizada para mejorar las Cataratas se conoce como Facoemulsificación. Se realiza con anestesia local en gotas, no se requieren suturas ni hospitalización. Por una incisión milimétrica se extrae el cristalino y es reemplazado por un lente intraocular. La cirugía demora en promedio media hora por cada ojo y su recuperación es muy rápida.

Tras la cirugía, el paciente suele retomar sus actividades antes de una semana, muchas veces a las 24 horas y con su visión recuperada.

El resultado visual puede apreciarse al cabo de 7 a 21 días. Algunos lentes intraoculares especiales como los multifocales requieren de cierta adaptación que puede alargarse hasta los 4 meses para obtener el máximo beneficio”, indica el Dr. Zacharías.

El doctor agrega que “se puede lograr una recuperación completa.

Con las técnicas quirúrgicas y lentes más modernos, se puede quedar incluso  mejor que antes de operarse. Defectos visuales previos al desarrollo de cataratas (como astigmatismo y presbicia) que obligaban al uso de lentes, pueden ser corregidos en la misma operación, consiguiéndose muchas veces total independencia de anteojos”.

No todos los pacientes son buenos candidatos para estos lentes intraoculares “Premium”, y cada caso debe ser analizado por el especialista.